Terapia psicológica

Empezar terapia no es fácil

Empezar terapia no es fácil.
Requiere coraje mirar hacia dentro, reconocer que algo no está bien y decidir pedir ayuda.
Implica hacer espacio a lo que a veces has evitado, poner en palabras lo que duele, y enfrentarte a ti mismo/a sin juicio.


Es normal que te asalten dudas: ¿Será para mí? ¿Me podré abrir? ¿Y si no sé por dónde empezar?
Pero también es un acto profundo de autocuidado.
De decirte a ti mismo/a: “No quiero seguir así. Me merezco entenderme, acompañarme y sanar.”
La terapia no lo soluciona todo de inmediato, pero te ofrece un lugar seguro donde dejar de luchar sola.


Un espacio para escucharte, sentirte, y poco a poco, construir algo diferente.
No tienes que tener todo claro. Solo dar el primer paso.


Aquí, te acompaño a tu ritmo.

¿En qué consiste un proceso de terapia?

Para explicar en qué consiste para mí un proceso de terapia, me gusta contarte esta metáfora:

Imagina que tu y yo somos dos escaladores que están subiendo diferentes montañas, una enfrente de la otra. Yo puedo ver desde mi montaña un camino que te ayudará a subir.

Puedo ir guiándote e indicándote que pasos puedes ir dando para que te sea más fácil la subida: poner ese pie ahí, esa mano mejor en el otro lado… No porque conozca mejor tu montaña ni porque sea más inteligente. Sino porque yo tengo una perspectiva diferente, la veo desde otro lugar.

Pero al final, tú tienes la decisión final sobre dónde colocar cada pie y cada mano. Porque tú te conoces mejor que yo y conoces mejor esa montaña que estás subiendo.

Tú irás haciendo lo mismo con mi montaña, me irás guiando y me irás marcando el ritmo para que las dos podamos llegar a la cima de la montaña.


La terapia puede ser un proceso individual, cuando quieres trabajar en ti, o en un proceso de pareja, cuando lo que necesita atención es la relación.

Cada camino es distinto, pero ambos buscan lo mismo: comprender, reparar y construir algo más saludable.


Son muchas las personas que ya han decidido dar el paso para su proceso de cambio. Esto es lo que dicen:


«Todo lo que haces por mí es un regalo»

– J. 42 años

— J. 40 años


«Entender por qué me relaciono así ha sido clave, ahora mis relaciones han cambiado. Me siento mejor, más tranquila y sobre todo sin responsabilizarme de cosas que no me corresponden»

– R. 35 años

— R. 35 años


«Gracias a ti he aprendido a entenderme sin juzgarme, cambiar de perspectiva y vivir diferente»

– V. 42 años

— A. 38 años

Si también quieres sentirte así, solo tienes que pinchar aquí:

¿Cómo es el proceso?

Si todavía tienes dudas, te cuento cómo es el proceso de terapia: